Rencontre APA-SPP
Contribution des collègues membres de la SPP
Diana Goldin Bouhsira
Leyendo los textos
Mi primera impresion, al leer los articulos de nuestros colegas argentinos, fue la percepcion de una voluntad comun de hacer trabajar el encuadre analitico frente a situaciones limites.
Asi, en el articulo inicial, los limites del analisis se situan en relacion a la « catastrofe social » que desorganiza el encuadre.
En el segundo articulo, los limites se encaran mas en el sentido de fronteras entre las diferentes patologias, que definiendo los campos psiquicos van a dar nacimiento a una verdadera métapsicologia de fronteras. En el tercer texto, los limites toman cuerpo mas alrededor del concepto de repeticion, como un objeto siempre presente que permitiria de llegar a la creacion de una historia analitica.
El Dr Julio Woscoboinik habla asi de las dificultades de mantener el encuadre analitico frente a los cambios galopantes tanto en la cultura como en los nuevos espacios socio-économicos.
En Francia, si bien el peso de lo « cultural » como de lo « ecomonico-social » se hace sentir con respecto a las dificultades actuales de nuevos pacientes candidatos al analisis, nosotros hemos trabajado mas los cambios de patologias, la profusion de casos limites y de otras patologias narcisisticas que muestran la inadaptacion del encuadre clasico.
Actualmente, existe una reevaluacion de las psicoterapias analiticas, consideradas cada vez mas como un verdadero trabajo analitico, que se hace posible a traves de las adaptaciones del encuadre que dependen del « savoir faire » del analista.
Siguiendo la linea de Winnicot y de Green pareciera que la creatividad y la inspiracion en estos tiempos se encuentra desgraciadamente mejor representada del lado de variaciones del encuadre que del lado de su version clasica convencional.
Convendria evaluar las modificaciones posibles del encuadre de acuerdo a las capacidades representativas de los pacientes. Para algunos pacientes los defectos de representacion imponen indicaciones clinicas distintas de la cura clasica.
La flexibilidad y la libertad de los analistas junto a las modificaciones posibles del encuadre realizaran el sosten (étayage) suficiente de acuerdo al paciente y a sus necesidades.
Sin contar que algunas veces frente a patologias narcisistas y de abandono la mirada del analista llega a ser central para la buena marcha del tratamiento.
Freud presentaba el fin del tratamiento como el momento en que el individuo llegaba a ser capable de trabajar y de amar. Actualmente en nuestras sociedades tan complicadas podriamos preguntarnos si estas ideas no han ya evolucionado. Si tomamos en cuenta las nuevas implicaciones y los sentidos diferentes que el trabajo y la familia realizan en nuestra época.
Yo tendria la impresion que despues de haber querido ordenar el encuadre con elementos precisos y definitivos , nosotros nos orientamos actualmente hacia un modelo de psicanalistas que ha integrado las teorias freudianas , pero que frente al paciente seria unico juez de la indicacion , el estilo y el encuadre para la organizacion de la cura.
De una ciega confianza al encuadre clasico que llevaria el paciente hacia una aventura analitica, nos dirijimos hacia una ciega confianza en el analista ; Los problemas que se plantean en una y otra de estas formulas son incalculables. Lo que va contribuir todavia durante mucho tiempo aun a alimentar y enriquicer nuestros debates.